"El Restaurante LA PAVIA de
Chamberí Inaugurado en 2017 pero bajo las profundas raíces
desde 1981 en que se creó el Restaurante El Foque, todo un referente
en la gastronomía Nacional, guiada y dirigida siempre por Juan
Salazar, ahora acompañado en todo momento por su hijo. Esta nueva
apuesta en el Excelente Barrio de Chamberí, abre sus puertas con
una Fantástica Barra y Mesas Altas en su entrada que dan un carácter
informal y desenfadado con sus exquisitas Tapas, Pinchos y Raciones.
Así mismo las mesas distribuidas en la planta noble del local,
dan el ambiente deseado, distinguido y a su vez desenfadado. La planta
baja está dispuesta para poder organizar todo tipo de eventos
tanto de empresa con sus privados así como esos momentos familiares
que se desean compartir en la más estricta intimidad. El personal
seleccionado bajo la atenta supervisión y dirección de
Juan Salazar hijo y José Vicente Gilabert, han conseguido reunir
a las personas adecuadas para dar un buen servicio y atención
a los clientes de nuestro local. La cocina también meticulosamente
seleccionada bajo la supervisión de los anteriores y de nuestro
jefe de cocina, siguen las instrucciones de Juan Salazar, del tipo de
cocina que se desea dar en nuestro local. La Carta se creó dirigida
a una Cocina Mediterránea y de Mercado. Esta abre las puertas
a la imaginación del cliente, permitiéndole seleccionar
platos de diferentes partes de nuestra geografía, procurando conjugar
esto en todo momento, para el disfrute de los clientes."
(Información extraída de su página web)
Fundado en:
Junio de 2017
Jefe de sala:
Juan Salazar hijo.
Este es el cuarto restaurante, de Juan Salazar, que visita la Cofradía
Club del Tragón. El
primero, La vendimia, lo fue en la cena Nº 103 en
septiembre del año
1998, luego vino El Foque de Quiñones, en la cena
Nº 121 en marzo
de 2000 y el último, El Nuevo Foque, en la cena Nº 287 en
enero de 2014.
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 50,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: Cercano a las calles de Ponzano y Espronceda
en donde la Cofradía ha estado en muchos restaurantes. Difícil
de aparcar.
Las cañas: La mayoría las tomamos
en el recientemente reformado bar "Los Torreznos", en
la calle Alonso Cano. Fueron cinco cañas acompañadas
por tres correctos platitos de tiras de costillas de cerdo con
patata asada, ensalada
de aguacate con gambas y unas aceitunas gordas. Todos muy buenos.
Cada
caña nos costó 1,30 €. Adecuada la relación
calidad precio. En la mesa se tomó un botellín de
cerveza sin alcohol, a 2,50 €, acompañado
por un bol de aceitunas con hueso.
Nombre: La Pavía. Es un guiño al famoso
plato de bacalao, soldaditos de Pavía, característico del
Foque de Quiñones.
En Sevilla, las crujientes porciones
de bacalao rebozado conocidas como soldaditos de Pavía, han
visto últimamente reducido su nombre
y simplemente se las llaman "pavías".
Carta
en la web: Si, con fotos y con precios con el I.V.A. incluido.
Carta de
vinos en la web: Si, con precios con I.V.A.
Local: Estuvimos en la terraza situada en la acera
frente al restaurante.
Aunque no está cubierta, si está correctamente delimitada
por mamparas de metal y cristal que intentan aislarla del ruidoso
tráfico. Es estrecha y tan sólo permite situar una
línea de mesas.
El suelo está cubierto por una especie de moqueta imitando
césped. Las sillas, cómodas, están forradas
por un material sintético, de color grisáceo, en
forma de tiras entrelazadas. Pusieron dos mesas unidas para los seis
comensales. Aunque el espacio por comensal era adecuado, no son lo
suficientemente amplias para poder poner platos para compartir cómodamente.
La separación entre mesas es escasa, afortunadamente en el
espacio en el que estábamos sólo había una mesa
para dos comensales que no llegó a ocuparse.
No hay una iluminación específica para la terraza,
por lo que la luz recibida procedía de los focos que iluminan
la entrada del restaurante, de una farola y de los escaparates,
siendo algo escasa. El mantel, beige, está bordado con
el logotipo del local y tienen las servilletas a juego. Las vajillas,
de
loza blanca, son de dos tipos, lisa y con relieves. Cubertería
funcional. Ponen copas grandes para el vino y vasos, en forma de
copa sin pie,
para
el agua.
La
terraza estaba casi llena.
Comensales: Seis. Raúl, Antonio Arnáiz,
Ricardo, Antonio de la Poza, Carlos y
Antonio Ávila. Faltó Justo.
Pan: Ponen una panera de mimbre forrada de tela con
pan de barra cortado y una bolsa de picos. El pan normal, como el de
casa. Junto con el aperitivo lo cobran
a 2,00 €.
Aperitivo:
Croqueta
de boletus: Te
la sirven directamente en el plato. De tamaño mediano, crujientes
por fuera y algo pastosas por dentro. Buenas.
Entrantes:
Tortillitas de camarones
a la gaditana: Son seis piezas y las sirven directamente
a los comensales. Como su nombre dice son pequeñitas, más de lo habitual.
Visualmente se ven pocas quisquillas en la tortita y se sienten poco
en boca, pero la masa está crujiente y rica. La ración
la cobran a 12,00 € por
lo que cada tortillita sale a 2,00 €.
Rabas a la santanderina: Las
presentan en un plato llano con un trozo de limón y acompañadas
de patatas paja. Son las patas del calamar, y por extensión
el propio calamar cortado a tiras, rebozadas en harina y fritas.
Estaban buenas
aunque a alguno le parecieron grasientas. Se pidió una
ración
a 16,00 €.
Almejas a la marinera: Vienen
en un plato hondo cubiertas de salsa. Son una docena. La salsa estaba
salada y picante pero gustaron. Se pidió un plato
a 21,00 €. Cada almeja sale a 1,75 €.
Principales:
Rueda de Bacalao (Soldaditos
de Pavía, Pil Pil, Club Ranero y Vizcaína): Lo
sirven en un plato llano. Son cuatro porciones de bacalao preparadas
cada una de la forma indicada. Te informan como debes comerlas,
de la más
suave a la más fuete. El soldadito de Pavía consiste
en una porción de bacalao
rebozado con harina de garbanzos y cerveza. Estaba crujiente. Muy
bueno. La porción de bacalao al pil pil estaba cubierta por
la salsa con un poco de ajo frito picado por encima, aunque casi
fría y algo
salada, estaba muy buena. La que lleva salsa ajoarriero (ajo, pimiento
verde, morrón, salsa de tomate, cebolleta y aceite de oliva)
estaba bien. El de salsa vizcaína, salada, es el que menos
gustó. Este plato
es originario del Foque de Quiñones. Se tomaron cuatro raciones,
cada
una de ellas
a 24,00 €.
Bacalao a la Vizcaína (frito con pimiento
choricero): Lo
traen en un plato llano. Va cubierto con la salsa y decorado con una
hojita de cebollino por encima. Normal.
La salsa mejorable. Se
pidió un plato a 21,00 €.
Bacalao al Pil Pil: Lo sirven en un plato llano
cubierto por la salsa y con ajo frito, en láminas y picado,
guindilla y una hojita de cebollino por encima. La salsa parece estar
algo salada.
Bueno. Se pidió una ración a 21,00 €.
Postres:
Tatín de manzana con helado: La
tarta la sirven en un plato llano blanco. Es una fina capa de rodajas
de manzana sobre una masa hecha al horno. Por encima lleva azúcar
glas y una bola semiderretida de helado de vainilla. Se decora el
plato con una circunferencia temblorosa
e innecesaria de jarabe de fresa. Estaba entre normalita
y buena. Se pidieron
tres, cada una a 5,50 €.
Leche frita con su canela: La ponen en un plato
llano grande. Son dos porciones amorfas sobre las que se espolvorea
canela. Se decora con un chorreón, en zig zag, del mismo sirope
que el usado con el Tatín de manzana. Gustó mucho.
Se pidió un
plato a 5,50 €.
Dulce de arroz con leche y láminas de chocolate: Viene
en un plato hondo con el borde ancho y la parte cóncava, pequeña, llena
del arroz con leche. Sobre ella una lámina de chocolate. Estaba bastante
bueno. Se pidió uno a 5,50 €.
Helados variados: Lo
traen en un bol. Son dos bolas de helado de vainilla, de tamaño desigual,
acompañadas de un rollito de barquillo comercial. Bueno. Se pidió uno
a 5,50 €.
Cafés
e infusiones:
Tomamos un café cortado, un descafeinado de sobre y una
infusión
de menta poleo. Fue invitación de la casa.
Vinos:
Martín
Códax
2016: Vino blanco con denominación de origen Rías
Baixas. De las bodegas de Martín Códax, (www.martincodax.com).
Está elaborado con uvas Albariño. Bueno. Pedimos tres
botellas. El precio en la carta de cada una de ellas es de 20,00 €.
El precio aproximado de venta al público en una tienda es de
10,00 €, por lo que el restaurante lo vende al doble que el precio
de venta
en un comercio.
El Regajal, crianza 2015: Vino
tinto con denominación de origen Madrid. De las bodegas de Viña
el Regajal (www.elregajal.es).
Elaborado con uvas tempranillo (45%), cabernet sauvignon (25%), syrah
(20%) y
merlot (10%). El Regajal es una conocida reserva de mariposas
en Aranjuez, de ahí que la etiqueta del vino tenga una imagen
inspirada en una de ellas. Tomamos una botella a 23,00 €. Muy
bueno. El precio aproximado de coste al público en la calle es
de 16,00 € la botella,
por lo que el restaurante lo vende un 45% más caro que
el precio de venta en un comercio.
Copas: Tomamos dos Beefeater 24 con tónica a
7,00 € cada
uno y tres Havana 7 Premium con coca-cola a 10,00 € la copa.
Servicio: Correcto pero con retrasos entre entrantes
y principales y en los postres. La mesa, de tamaño muy justo, sin acceso
directo a todos los sitios siendo necesario levantar a un comensal para
salir o entrar. Igualmente los camareros tienen que servir los platos
por encima de los comensales. Los camareros van uniformados de negro
con chaquetilla.
Descuentos: No
hubo descuentos.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas
ni las copas, el 72,3% corresponde a la comida y el 27,7% a la bebida.
La carta y la factura: Ambas contienen los precios
con el I.V.A incluido.
Comentario final: Restaurante con terraza estrecha.
Allí fue donde cenamos. Carta con raciones y medias raciones.
Cocina mediterránea
con el bacalao como elemento tradicional de referencia. Todos lo tomamos.
El plato más solicitado fue la rueda de bacalao con
desigual valoración
para cada una de sus elaboraciones. Platos en general bien elaborados
con presentaciones sencillas. El servicio correcto, con retrasos y limitaciones
para ejercer su función por el acceso a las mesas. El precio,
al no tener descuento, algo elevado.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.